“El vendedor se ve obligado a especializarse”
Hablamos con Ángel Rodríguez para conocer su opinión sobre los créditos de formación que otorga la F.T.F.E. y su papel como gestoría encargada de la tramitación administrativa. Su postura es clara: “en épocas de crisis, crece la necesidad de cursos de formación”.
¿Qué es la Fundación Tripartita?
En su origen se llamaba FORCEM y es un Organismo en el que están el gobierno, los sindicatos y las patronales que crearon una mesa para dotar de fondos la formación de los empleados de las empresas españolas. Los fondos se dividen en planes de oferta y planes de demanda. En los planes de oferta, se le da dinero a las patronales y sindicatos para que organicen cursos totalmente gratuitos para los trabajadores de las empresas. Por otro lado, los planes de demanda se basan en que a toda empresa española, por el hecho de tener trabajadores en nómina y cotizar por ellos a la seguridad social, se le asigna anualmente un crédito para formación para que contraten cursos de formación para sus empleados. La diferencia es que en este caso pagan los cursos y a continuación se les bonifica el importe total o parcialmente, en sus seguros sociales.
Es importante destacar que no se trata de subvenciones sino de bonificaciones, que no es un dinero que hay que solicitar sino que está concedido y que no hay que esperar a que la Administración devuelva el importe, sino que la bonificación es por auto liquidación.
¿Estas ayudas están muy expandidas?
Lamentablemente no y eso que este tipo de ayuda pública existe desde hace muchos años. Tal es así que en 2008 apenas un 12% de las empresas españolas utilizaron estos fondos y que en 2009, aunque no se conocen cifras de cierre, se estima que ha habido un crecimiento pero no se ha llegado al 20%.
¿Estos datos son aplicables a la distribución de electrodomésticos?
No, en este sector los datos son peores, dado que en 2008 en nuestro sector ni siquiera llegó al 7%. Por tanto, en 2009, sin conocer las cifras exactas, creo sólo se habrá doblado, llegando al 14%. Es evidente que es una pérdida muy importante de recursos públicos, sobre todo en estos tiempos que podrían utilizarse al 100%.
¿A qué atribuye este poco éxito?
Por un lado, a una falta de información más eficaz y directa atribuible a la Administración Pública. Pero por otra parte, parece que en nuestro país, cuando se ofrece algo gratis, tenemos la tendencia a no valorarlo en su justa medida. Si le añadimos el temor de toda empresa a que cualquier dinero público conlleva multitud de trámites administrativos, podemos encontrar las 3 razones por las que muchas empresas o no conocen este sistema o no se han animado a utilizarlo.
¿CFS cómo interviene en este proceso?
CFS es una entidad organizadora, homologada por la Fundación Tripartita, que tiene como cometido apoyar a las empresas, en especial a las PYMES, en todo el proceso administrativo, para que éstas no tengan que perder un minuto con papeleo. En otras palabras, nosotros, en nuestra faceta de gestoría, facilitamos la documentación a complementar por parte de la pyme, ejecutamos todo el proceso telemático ante la Fundación Tripartita y tramitamos la bonificación directa de la PYME en sus seguros sociales. Pero, además, en nuestra faceta de asesoría o consultoría, llevamos a cabo otra función no menos importante: la de asesorar, recomendar, sugerir qué acciones formativas son las más adecuadas para cada PYME, en función de su actividad, su plantilla, etc. Es obvio que en unas empresas será más importante adquirir conocimientos informáticos, en otras idiomas, en otras técnica de venta, en otras conocimientos tecnológicos, y así sucesivamente.
¿Qué experiencia tiene CFS en el sector de los electrodomésticos?
Desde hace muchos años, estamos colaborando activamente en este sector, tanto en los planes de oferta como de demanda, y participamos, organizamos y gestionamos varios miles de cursos.
¿No decía antes que estos cursos de formación no tienen mucho desarrollo en el sector?
Hay que tener en cuenta que hablamos de un colectivo de más de 9000 puntos de venta, de cerca de 40.000 trabajadores y de muchos años. Por tanto, multipliquen y vean las oportunidades perdidas.
¿Cuáles son los cursos más demandados?
El sector de los electrodomésticos tiene unas características especiales. Hay miles de pequeños comercios totalmente dispersos por la geografía española y con unos horarios de trabajo que me atrevería a calificar de lamentables. Esto provoca que los cursos presenciales sean difíciles de ejecutar, pues es difícil que un punto de venta pueda prescindir de uno o varios de sus trabajadores para que se desplace a otra ciudad para asistir a un curso de dos o tres días de duración, es por ello que la mayor parte de los cursos impartidos hasta el momento son a distancia. Y sólo desde hace 2 años, aunque con un desarrollo futuro prometedor, la tercera modalidad de los cursos (online) está presente en el sector. Lo deseable, desde mi punto de vista, sería una combinación de cursos mixtos: online más una pequeña parte presencial en cuanto a contenidos.
¿Cómo prevé el futuro de los planes de formación?
Hay un hecho que se repite en todos los sectores: en épocas de crisis crece la necesidad de cursos de formación. Por otra parte, la multitud de marcas y producto a la venta en los establecimientos del sector, provoca una necesidad creciente de conocimientos técnicos y de técnicas de venta, es preciso conocer más de los productos y de los clientes. Los clientes acceden hoy a internet y formulan preguntas a los vendedores cada vez más complejas. El vendedor se ve obligado a adquirir más conocimientos del producto en sí, de la conectividad entre modelos y de cuáles son las características que más pueden influir en cada cliente a la hora de decantarse por un producto o una marca. Factores como el ahorro energético, ahorro en consumo de agua, la conectividad… obligan a una especialización. Por tanto, creo que en los próximos 3 años es probable que se pueda conseguir que no menos de un 50% de las empresas del sector participe de forma asidua en los planes de formación. Y desde luego, es de desear que se pueda llegar lo antes posible a que todo el colectivo utilice hasta el último euro disponible para formación.
¿Qué es la Fundación Tripartita?
En su origen se llamaba FORCEM y es un Organismo en el que están el gobierno, los sindicatos y las patronales que crearon una mesa para dotar de fondos la formación de los empleados de las empresas españolas. Los fondos se dividen en planes de oferta y planes de demanda. En los planes de oferta, se le da dinero a las patronales y sindicatos para que organicen cursos totalmente gratuitos para los trabajadores de las empresas. Por otro lado, los planes de demanda se basan en que a toda empresa española, por el hecho de tener trabajadores en nómina y cotizar por ellos a la seguridad social, se le asigna anualmente un crédito para formación para que contraten cursos de formación para sus empleados. La diferencia es que en este caso pagan los cursos y a continuación se les bonifica el importe total o parcialmente, en sus seguros sociales.
Es importante destacar que no se trata de subvenciones sino de bonificaciones, que no es un dinero que hay que solicitar sino que está concedido y que no hay que esperar a que la Administración devuelva el importe, sino que la bonificación es por auto liquidación.
¿Estas ayudas están muy expandidas?
Lamentablemente no y eso que este tipo de ayuda pública existe desde hace muchos años. Tal es así que en 2008 apenas un 12% de las empresas españolas utilizaron estos fondos y que en 2009, aunque no se conocen cifras de cierre, se estima que ha habido un crecimiento pero no se ha llegado al 20%.
¿Estos datos son aplicables a la distribución de electrodomésticos?
No, en este sector los datos son peores, dado que en 2008 en nuestro sector ni siquiera llegó al 7%. Por tanto, en 2009, sin conocer las cifras exactas, creo sólo se habrá doblado, llegando al 14%. Es evidente que es una pérdida muy importante de recursos públicos, sobre todo en estos tiempos que podrían utilizarse al 100%.
¿A qué atribuye este poco éxito?
Por un lado, a una falta de información más eficaz y directa atribuible a la Administración Pública. Pero por otra parte, parece que en nuestro país, cuando se ofrece algo gratis, tenemos la tendencia a no valorarlo en su justa medida. Si le añadimos el temor de toda empresa a que cualquier dinero público conlleva multitud de trámites administrativos, podemos encontrar las 3 razones por las que muchas empresas o no conocen este sistema o no se han animado a utilizarlo.
¿CFS cómo interviene en este proceso?
CFS es una entidad organizadora, homologada por la Fundación Tripartita, que tiene como cometido apoyar a las empresas, en especial a las PYMES, en todo el proceso administrativo, para que éstas no tengan que perder un minuto con papeleo. En otras palabras, nosotros, en nuestra faceta de gestoría, facilitamos la documentación a complementar por parte de la pyme, ejecutamos todo el proceso telemático ante la Fundación Tripartita y tramitamos la bonificación directa de la PYME en sus seguros sociales. Pero, además, en nuestra faceta de asesoría o consultoría, llevamos a cabo otra función no menos importante: la de asesorar, recomendar, sugerir qué acciones formativas son las más adecuadas para cada PYME, en función de su actividad, su plantilla, etc. Es obvio que en unas empresas será más importante adquirir conocimientos informáticos, en otras idiomas, en otras técnica de venta, en otras conocimientos tecnológicos, y así sucesivamente.
¿Qué experiencia tiene CFS en el sector de los electrodomésticos?
Desde hace muchos años, estamos colaborando activamente en este sector, tanto en los planes de oferta como de demanda, y participamos, organizamos y gestionamos varios miles de cursos.
¿No decía antes que estos cursos de formación no tienen mucho desarrollo en el sector?
Hay que tener en cuenta que hablamos de un colectivo de más de 9000 puntos de venta, de cerca de 40.000 trabajadores y de muchos años. Por tanto, multipliquen y vean las oportunidades perdidas.
¿Cuáles son los cursos más demandados?
El sector de los electrodomésticos tiene unas características especiales. Hay miles de pequeños comercios totalmente dispersos por la geografía española y con unos horarios de trabajo que me atrevería a calificar de lamentables. Esto provoca que los cursos presenciales sean difíciles de ejecutar, pues es difícil que un punto de venta pueda prescindir de uno o varios de sus trabajadores para que se desplace a otra ciudad para asistir a un curso de dos o tres días de duración, es por ello que la mayor parte de los cursos impartidos hasta el momento son a distancia. Y sólo desde hace 2 años, aunque con un desarrollo futuro prometedor, la tercera modalidad de los cursos (online) está presente en el sector. Lo deseable, desde mi punto de vista, sería una combinación de cursos mixtos: online más una pequeña parte presencial en cuanto a contenidos.
¿Cómo prevé el futuro de los planes de formación?
Hay un hecho que se repite en todos los sectores: en épocas de crisis crece la necesidad de cursos de formación. Por otra parte, la multitud de marcas y producto a la venta en los establecimientos del sector, provoca una necesidad creciente de conocimientos técnicos y de técnicas de venta, es preciso conocer más de los productos y de los clientes. Los clientes acceden hoy a internet y formulan preguntas a los vendedores cada vez más complejas. El vendedor se ve obligado a adquirir más conocimientos del producto en sí, de la conectividad entre modelos y de cuáles son las características que más pueden influir en cada cliente a la hora de decantarse por un producto o una marca. Factores como el ahorro energético, ahorro en consumo de agua, la conectividad… obligan a una especialización. Por tanto, creo que en los próximos 3 años es probable que se pueda conseguir que no menos de un 50% de las empresas del sector participe de forma asidua en los planes de formación. Y desde luego, es de desear que se pueda llegar lo antes posible a que todo el colectivo utilice hasta el último euro disponible para formación.



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