Acaba de terminar un año que muchos querrían no haber vivido, un año que, como todo lo malo, parece que ha durado 15 meses, un año que podríamos calificar de triste.
Y empieza un 2010 que podría ser peor, que a muchos gustaría poder saltárselo, que puede que dure 18 meses, que quizás al acabar se podría calificar de deprimente.
El paro está por las nubes, el déficit público desbordado, el crédito al consumo atrofiado, los políticos enfrascados en una estéril guerra dialéctica y los medios magnificando lo malo y minimizando lo bueno.
Con este panorama, un espectador del partido posiblemente diría ¿y si abandonamos?
Pero los jugadores del partido, los auténticos profesionales, tienen que decir ¡A POR ELLOS!
El año que viene es año de Mundial de fútbol y el ¡PODEMOS! de 2008 volverá a sonar fuerte y nosotros debemos decirnos a nosotros mismos y a todos los que nos rodeen desde el 1º de enero: ¡SABEMOS, QUEREMOS Y PODEMOS!
Para empezar:
Prohibido hablar de la crisis. Neguémosla. Si nos dicen “es que con la crisis que hay…” respondamos: “esa ya pasó, llevamos ya unos meses que la cosa funciona”.
Y prohibido decir “no se vende”, “las ventas han caído”, y otras lindeces por el estilo.
Desde el 1º de enero se vende, cada mes crecemos, la cosa funciona.
Y si nos dicen “en la tele han dicho que…” respondamos con aplomo que es mentira, que nosotros en concreto…
Para continuar: hagamos una limpieza general del establecimiento, reordenemos el producto, pintemos esa pared descolorida, cambiemos esa bombilla fundida, jubilemos cartelería obsoleta, escaparate atractivo y cambiante, puntos calientes tentadores, que los que pasen por la calle sientan la tentación de entrar, que los que entren sientan la necesidad de comprar.
Y ya que estamos con los presuntos y deseables clientes. ¿No habrá llegado el momento de ir A POR ELLOS? Por Teléfono, por mail, en persona. Cualquier excusa es válida para intentar acercarnos, para intentar entablar un diálogo. A quien de nosotros no le ha sucedido en los últimos años que recibe una carta de la marca de su coche diciéndole que han detectado un fallito de nada pero que se pase por el taller para hacerle una revisión o un cambio de esa pieza, por supuesto gratis. Uhhhmmmm…¿no será que quieren venderme algo?
Y a aquel que nos acaba de comprar lo que sea, ¿por qué no charlar un ratito diciéndole que estamos realizando una encuesta y preguntándole cuál es el próximo electro que piensa comprar? De ahí a quedar en llamarle si sale alguna oferta hay sólo un paso.
Bueno, si has llegado hasta aquí te propongo que lo intentes. POSIBLEMENTE venderás más, PROBABLEMENTE ganarás más, SEGURO que te sentirás mejor… y como decía mi madre: daño no te va a hacer.
Señoras, Señores: ¡A POR ELLOS!
Y empieza un 2010 que podría ser peor, que a muchos gustaría poder saltárselo, que puede que dure 18 meses, que quizás al acabar se podría calificar de deprimente.
El paro está por las nubes, el déficit público desbordado, el crédito al consumo atrofiado, los políticos enfrascados en una estéril guerra dialéctica y los medios magnificando lo malo y minimizando lo bueno.
Con este panorama, un espectador del partido posiblemente diría ¿y si abandonamos?
Pero los jugadores del partido, los auténticos profesionales, tienen que decir ¡A POR ELLOS!
El año que viene es año de Mundial de fútbol y el ¡PODEMOS! de 2008 volverá a sonar fuerte y nosotros debemos decirnos a nosotros mismos y a todos los que nos rodeen desde el 1º de enero: ¡SABEMOS, QUEREMOS Y PODEMOS!
Para empezar:
Prohibido hablar de la crisis. Neguémosla. Si nos dicen “es que con la crisis que hay…” respondamos: “esa ya pasó, llevamos ya unos meses que la cosa funciona”.
Y prohibido decir “no se vende”, “las ventas han caído”, y otras lindeces por el estilo.
Desde el 1º de enero se vende, cada mes crecemos, la cosa funciona.
Y si nos dicen “en la tele han dicho que…” respondamos con aplomo que es mentira, que nosotros en concreto…
Para continuar: hagamos una limpieza general del establecimiento, reordenemos el producto, pintemos esa pared descolorida, cambiemos esa bombilla fundida, jubilemos cartelería obsoleta, escaparate atractivo y cambiante, puntos calientes tentadores, que los que pasen por la calle sientan la tentación de entrar, que los que entren sientan la necesidad de comprar.
Y ya que estamos con los presuntos y deseables clientes. ¿No habrá llegado el momento de ir A POR ELLOS? Por Teléfono, por mail, en persona. Cualquier excusa es válida para intentar acercarnos, para intentar entablar un diálogo. A quien de nosotros no le ha sucedido en los últimos años que recibe una carta de la marca de su coche diciéndole que han detectado un fallito de nada pero que se pase por el taller para hacerle una revisión o un cambio de esa pieza, por supuesto gratis. Uhhhmmmm…¿no será que quieren venderme algo?
Y a aquel que nos acaba de comprar lo que sea, ¿por qué no charlar un ratito diciéndole que estamos realizando una encuesta y preguntándole cuál es el próximo electro que piensa comprar? De ahí a quedar en llamarle si sale alguna oferta hay sólo un paso.
Bueno, si has llegado hasta aquí te propongo que lo intentes. POSIBLEMENTE venderás más, PROBABLEMENTE ganarás más, SEGURO que te sentirás mejor… y como decía mi madre: daño no te va a hacer.
Señoras, Señores: ¡A POR ELLOS!



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