Según el estudio realizado por Ipsos y Samsung, tres de cada cinco españoles realizan consultas personales desde su móvil en lugares públicos y, sin embargo, a 8 de cada 10 les preocupa que otras personas puedan ver el contenido de su pantalla. No es una percepción abstracta: el 66% asegura haber sentido alguna vez que otra persona miraba su pantalla, una situación conocida como shoulder surfing, que convierte la privacidad en un problema físico, cotidiano y visible.
Durante años, la conversación sobre seguridad digital se ha centrado en qué pasa con los datos: dónde se almacenan, quién accede a ellos o cómo se protegen. Pero el estudio apunta a una realidad más inmediata: la privacidad ya no depende solo de la tecnología que trabaja en segundo plano, sino también de quién está alrededor en el momento de uso.
De hecho, el 71% de los españoles considera que la privacidad visual es tan importante como la protección de los datos personales. Y, aun así, las soluciones actuales apenas han penetrado en el día a día: solo un 10% utiliza filtros físicos para proteger su pantalla, principalmente por falta de conocimiento o por considerarlos incómodos o poco prácticos. Por eso, cuando se plantea qué tipo de solución resultaría más útil, la respuesta es clara: el 64% preferiría un sistema integrado directamente en el dispositivo antes que un accesorio externo.

“Estamos viendo un cambio muy significativo: el móvil concentra cada vez más información sensible, pero el usuario no quiere renunciar a usarlo en cualquier lugar”, afirma David Alonso, vicepresidente del área de Movilidad en Samsung Electronics. “En línea con la apuesta de Samsung por la ciberseguridad, respondemos a esa nueva realidad con una Pantalla de privacidad integrada en el móvil Galaxy S26 y con una generación de IA diseñada para simplificar el día a día sin comprometer la seguridad ni el control del usuario”, explica David Alonso. Los análisis de la compañía reflejan que esta preocupación es global, por lo que Samsung ha decidido integrar esta propuesta de valor en su nuevo Galaxy S26.
En esta línea, el móvil Galaxy S26 Ultra incorpora una Pantalla de privacidad integrada a nivel de píxel, diseñada para limitar la visibilidad desde ángulos laterales sin comprometer la visión frontal. La función puede activarse según el contexto de uso y adaptarse a momentos especialmente sensibles, como el acceso a determinadas aplicaciones o la introducción de credenciales.
También cambia el tipo de relación que se establece con esta tecnología. Las consultas más frecuentes no se sitúan en el terreno de lo extraordinario, sino en el de lo inmediato: tareas sencillas, rápidas y útiles, como consultar el tiempo. La expectativa ya no pasa por una IA que deslumbre, sino por una IA que quite fricción, reduzca pasos y ayude de forma natural.







