La estética quiet luxury da un paso más y sale definitivamente del armario para instalarse en la cocina. Smeg presenta Moonlight, un nuevo tono cálido y mate pensado para transformar los electrodomésticos en piezas de diseño capaces de convivir con materiales naturales, interiores serenos y una nueva forma de entender el hogar: más calmada, más sensorial y mucho más personal.

Inspirado en la luz suave y en las tonalidades minerales que hoy dominan el interiorismo contemporáneo, Moonlight se mueve entre el beige cálido, el marfil empolvado y los acabados piedra. El resultado es un color elegante y fácil de integrar que funciona casi como un neutro: sofisticado, luminoso y atemporal.

La nueva tonalidad llega en acabado mate y se incorpora a algunos de los iconos más reconocibles de SMEG: frigoríficos FAB, cafeteras, tostadores, hervidores y cocinas Portofino. Piezas diseñadas para convivir con travertino, madera natural, acero satinado o lino lavado con la misma naturalidad con la que un bolso de lujo completa un look.

Entre las piezas protagonistas destaca el set de desayuno de Smeg —cafetera de filtro, tostador y hervidor— convertido ahora en un auténtico objeto de deseo cotidiano. Compactos, funcionales y con una fuerte identidad visual, están pensados para quedarse a la vista y formar parte de la atmósfera del espacio.

Más allá de la cocina, Moonlight conecta con una tendencia cada vez más presente en moda, diseño y lifestyle: interiores menos estridentes, objetos táctiles y espacios que transmiten calma visual. En ese contexto, el electrodoméstico deja de esconderse para convertirse en parte de la decoración y del lenguaje estético de la casa.

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